Experiencias que te conectan II

El Caura es uno de los ríos más fascinantes del sur de Venezuela. Arranca en lo profundo del Amazonas atravesando todo el estado Bolívar hasta empalmar con el Orinoco. En esta oportunidad me encontraba haciendo dos de los “Conciertos en la Selva”, proyecto que veníamos realizando junto con Akanan , una operadora turística especializada en viajes ecológicos. Este proyecto consistía en un viaje de varios días en el que durante una de las noches se hacía un recital de flauta sola.

Acababa de regresar el primero de los dos grupos que estaban organizados para ese mes y decidí quedarme unos Kilómetros más arriba de la comunidad Yekuana de Nichare ya que el segundo grupo llegaba una semana después y no valía la pena devolverme a Caracas.

Me quede solo con un pemón muy ilustrado de nombre Julio con quien aprendí muchas cosas y tuve largas y fascinantes conversaciones.
Uno de esos días decidí salir a cazar con mi arco y flechas, deporte que me apasiona, me adentré en la selva, caminé por un largo rato observando siempre puntos que me ayudaran a regresar y fue entonces cuando vi un animal, creo fue un báquiro, comencé a seguirlo absolutamente concentrado en su rastro y olvidé completamente marcar el camino de regreso.

Perdí completamente la pista del animal y me percaté de que estaba absolutamente perdido. Me quedé tranquilo y me senté en un tronco, previa revisión, porque que en la selva no te puedes sentar en cualquier parte sin antes chequear minuciosamente, ya que la posibilidad de que te pique algún insecto como una tarántula o una hormiga 24 es realmente factible y las consecuencias son terribles.

Durante ese rato empecé a escuchar todo lo que me rodeaba y abandoné toda preocupación. Me sumergí completamente en ese océano sonoro olvidándome completamente de la realidad en la que estaba, ¡¡estaba perdido en el Amazonas!!De repente recordé que en el morral con el que salí estaban todos mis corotos ya que en ningún momento dadas sus dimensiones totalmente portátiles me preocupé en sacarlos, es decir, mi flauta y un pequeño grabador que siempre cargo conmigo.

Escuchando el canto de un pájaro en particular me vino a la mente la idea de experimentar con la flauta y un pito que tenía y comencé a jugar con él imitándolo y provocándolo, cuando de repente me encontré haciendo lo que yo creo que fue un dúo con el animal.

Así paso un buen rato hasta que caí en cuenta que tenía que ocuparme de la real situación en la que me encontraba y buscar la manera de regresar. Como durante años he sido fanático de los programas de supervivencia comencé a recordar algunos datos de el conocidísimo Bear Grills, ubicándome con la trayectoria del sol y recordando como lo veía en el campamento cuando amanecía pude establecer una ruta que me llevó a la orilla del río y luego reconociendo el paisaje me dirigí corriente abajo hasta llegar al campamento.

Afortunadamente lo grabé todo y luego al escucharlo me quedé sorprendido. No se si realmente el pájaro estaba interactuando conmigo o no, pero aquí les dejo la grabación y ustedes me dirán….

Por: Luis Julio Toro – @luisjuliotoro

 

Siempre podremos encontrar el nexo que nos conecte con las cosas realmente valiosas en un momento y lugar determinado.

tarjeta_credito_banco_exterior

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s